En esa acción noble y generosa está el origen del BENEMÉRITO CUERPO DE BOMBEROS, el voluntariado más antiguo de la ciudad, que el año 1825 figuraba como Junta de Seguridad y en 1835, contaba ya con un Reglamento de Bomberos, redactado por don Vicente Rocafuerte.

La vestimenta de los voluntarios fue su atuendo diario de trabajo.  Alineados sin distingo de clase social o posición económica, conformaron las distintas compañías, siendo en las postrimerías del siglo 19, cuando el uso de la casaca roja y pantalón blanco en días festivos y desfiles, los comienza a distinguir como los legionarios de la casaca roja.  En su proceso histórico destacan verdaderos héroes.  En 1930, el Congreso Nacional lo declara Benemérito. Al presente suman 1.100 los voluntarios y 350 los bomberos rentados.  Actualmente los voluntarios reciben capacitación para combatir el fuego, salvar vidas y propiedades, brindando protección al área urbana y rural.   La institución cuenta con divisiones de rescate, ambulancias, tratamiento de materiales peligrosos y otras.

Son 39 las dependencias entre cuarteles y compañías distribuidas  por toda la ciudad y listas a salvaguardar la propiedad.  El uniforme ha cambiado de color, pero la voluntad, abnegación y valentía siguen siendo sus gloriosas insignias.  Desde hace poco tiempo el Benemérito Cuerpo de Bomberos ha incorporado mujeres a sus filas.

Un período de luchas políticas y la falta de atención estatal a los más necesitados, generó mucha pobreza a mediados del siglo 19.  Esa situación conmueve el alma generosa de un grupo de guayaquileños, liderados por el maestro en carpintería don Juan María Martínez Coello, el 21 de noviembre de 1849, sesenta y cuatro voluntarios, fundan la Sociedad Filantrópica  del Guayas, cuyo objetivo prioritario será educar y dar oficio digno a jóvenes de escasos recursos, procurándoles una carrera corta, para que puedan desenvolverse honradamente en la vida.  Los beneficios de esta acción fueron reconocidos de inmediato por sus conciudadanos, que con donaciones, legados y herencias, incrementaron los fondos patrimoniales, para garantizar la permanencia de la obra.

La Universidad del Pueblo, como en justicia se la llama, funcionó tradicionalmente en un edificio de su propiedad calles 9 de Octubre y actual García Avilés.  Al presente se encuentra en el Km 11 ½ vía a Daule, donde atiende la escuela primaria “Rocafuerte” y el colegio técnico secundario “Anzoátegui”.  Operando sus talleres de refrigeración, radio y televisión, artes gráficas, ebanistería, mecánica automotriz y mecánica general.

Al cumplir un siglo de existencia, el Congreso Nacional expidió el acuerdo declarándola Benemérita y estableciendo como día festivo para Guayaquil el 21 d noviembre, fecha en que la Benemérita Sociedad Filantrópica del Guayas, distingue con su apreciada “medalla al mérito”, a los mejores estudiantes y elementos de nuestra comunidad.  Al momento son 90 los voluntarios que comandan su acción, de la que han beneficiado ya varias generaciones.

La Junta de Beneficencia de Guayaquil fue fundada en 1888 por un grupo de filántropos liderado por Francisco Campos Coello, a quienes les preocupaban las condiciones de vida de los habitantes menos favorecidos de Guayaquil.

Los fundadores consiguieron los fondos iníciales gracias a donaciones y legados que se constituyeron en la piedra angular de la obra y compromiso con la comunidad. La Junta de Beneficencia de Guayaquil ha recibido continuamente el apoyo y la confianza de la comunidad y la desinteresada contribución de sus miembros.

Su misión es brindar asistencia social solidaria, sin fines de lucro, con el más alto nivel de calidad y calidez a las personas más necesitadas en el Ecuador, en todas las etapas de su vida, con énfasis en la prestación de servicios médicos, para promover  y facilitar un real ejercicio del concepto de salud, contribuyendo al desarrollo social y al mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.

El trabajo de gran capacidad ejecutiva de esta institución se revela en sus estadísticas con un alto porcentaje de atención a pacientes de otras provincias a quienes atiende proporcionando soluciones prácticas y humanas a un gran sector de la población que no cuenta con un seguro médico privado ni está apropiadamente protegido por el sistema de salud pública.

La Junta sostiene los Hospitales Luis Vernaza, Maternidad Enrique Sotomayor, de niños Roberto Gilbert Elizalde y de Enfermos mentales Lorenzo Ponce.  El Hospicio Corazón de Jesús, los asilos Bien Publico y Manuel Galecio.  El Hogar de niñas Calderón Ayluardo.  Las unidades educativas Santa Luisa de Marillac y Jose Santistevan.  El centro artesanal Medalla Milagrosa.  El Cementerio Patrimonial y la Loteria Nacional de la cual sustenta parte de su presupuesto.

Son 122 años que la Junta de Beneficencia de Guayaquil, atiende al ser humano en cada una de las etapas de su vida.

El espíritu del voluntario guayaquileño es contagiante y muchas veces, migrantes del interior de la república así como extranjeros, se muestran deseosos de integrarse a sus filas.  Tal fue el caso del Sr. Hermann Moeller Greve, ex cónsul de Alemania y primer presidente fundador de la Cruz  Roja Provincial del Guayas, quién asumió el reto ante una virtual amenaza de guerra en nuestra frontera sur.

El 15 de mayo de 1910, la Srta. Simona Vivero acompañada de un grupo de distinguidas damas guayaquileñas conforman el Comité de Damas de la Cruz Roja Ecuatoriana, quienes entraron a colaborar con entusiasmo.  Superado el peligro de la guerra, continuaron activas en las labores asistenciales u de atención a los enfermos, tanto en el dispensario Benjamín Rosales Aspiazu, como en el primer Banco de Sangre; asimismo, en la planificación de actividades para obtención de fondos de atención a los damnificados de inundaciones, terremotos y más emergencias nacionales.  Este emblemático voluntariado femenino sigue irradiando su ejemplo hasta nuestros días.

Desayunos de trabajo
icon1 Acorvol | icon2 Acorvol | icon4 17 ene, 2011| icon3Sin Comentarios »

Elita Chacón, Presidenta de ACORVOL con Representantes
de Instituciones Afiliadas

En el mes de enero del presente año, se convocó a los(as) presidentes(as) de las instituciones afiliadas con el objetivo de presentar la programación anual de ACORVOL, asi como de conocer e intercambiar necesidades de las mismas.

Se presentó el nuevo formulario de base de datos que manejará la institución para conocer estadísticas del trabajo que realizan en la comunidad.

Se receptaron algunos requerimiento de capacitación, los mismos que serán cubiertos en el transcurso del año respondiendo a cada red temática, como a temas generales.

Entre las actividades importantes por destacar, está el “Programa de Formación para Delegados, Representantes y Miembros del Voluntariado”, que inicia en el mes de mayo; la Feria del Voluntariado que se realizará en el mes de octubre y la celebración del Día Internacional del Voluntario junto a el Aniversario de ACORVOL en el mes de diciembre.